Principio de funcionamiento
El aire de combustión se introduce en la caldera VAP a través de un precalentador que recupera el calor residual de los gases de escape, que al final se inyectan en el quemador.
La llama y los gases calientes circulan por tres pasos en el haz tubular circular.
El agua de alimentación se bombea y se calienta gradualmente hasta transformarse en vapor. Se puede instalar un separador externo para eliminar cualquier residuo de vapor húmedo y disponer de vapor saturado perfectamente seco si lo requiere el proceso del usuario.
Debido a la concepción innovadora, la presión de vapor se puede lograr en tan sólo tres minutos.
Esta característica así como el bajo volumen de agua reducen totalmente pérdidas térmicas y por tanto, ayudan a mantener bajos los costes de explotación.