|
El oxígeno y el dióxido de carbono en el agua son agentes muy activos de corrosión con respecto a los de acero al carbono. Es esencial eliminarlos. La desgasificación puede ser llevada a cabo ya sea químicamente (de oxígeno), o con el uso de métodos físicos (para todos los gases disueltos)
El desaireador térmico a presión
El desgasificador térmico a presión (0,3 bar) hace posible obtener agua de excelente calidad con muy bajo contenido de oxígeno (menos de 0,01 mg/l) y se utiliza para las instalaciones que operan a alta presión.
El diseño de BABCOCK WANSON, de acuerdo con parámetros físico-químicos de la operación, optimiza la eliminación de gases disueltos. El agua de alimentación así obtenida es de muy alta calidad.
El depósito del desgasificador a presión
Este diseño alternativo, el cual ofrece ejecuciones cercanas al desgasificador térmico (0,05 mg/l) se adecua perfectamente a las calderas de mediana presión y constituye una alternativa económica para el tratamiento químico.
Las condiciones de funcionamiento son idénticos a los del desgasificador térmico, pero la torre y sus accesorios se sustituirán por un domo instalado en la parte superior del tanque de agua de alimentación.
El mantenimiento del agua de alimentación suministra, en la temperatura más alta posible en consonancia con la planta de caldera, actuaciones más simples, el tratamiento químico residual de oxígeno es normalmente aceptable para el control de oxígeno.
|